Como no podía ser de otra manera este post queda mejor al ilustrarlo con una viñeta de Work Chronicles.

Hay mucho, demasiado, contenido de productividad en internet. Libros, blogs, videos, reels, tiktoks, todo. Gente contándote de muchas estrategias que usan para ser más productivos. Gente que te garantiza que usando su método, siguiendo ciertos pasos, lograrás ejecutar de forma eficiente y ordenada tus tareas. Creo que no es ningún tipo de spoiler cuando digo que esos métodos no te van a funcionar. Lo sé, porque yo he puesto en práctica muchos, he intentado muchas técnicas, he probado apps, estrategias en cuadernos físicos y nada.
En realidad es gente que te cuenta lo que les funciona a ellos (o lo que dicen que les funciona, porque no sabes a ciencia cierta si en realidad les funciona o solo colgaron un contenido por los likes y para monetizar) y te mete en una espiral de búsqueda de cómo dejar de postergar cosas que no quieres hacer y empezar a hacer las cosas con tiempo.
Yo he visto mucho, demasiado, contenido de este tipo. De cierta forma era algo que me quitaba la paz. Pero la verdad es que no hay técnica perfecta, no hay receta, es como el periplo del héroe, tienes que hacer toda una jornada de descubrimiento para ver qué te funciona y qué no. Eventualmente encuentras una forma de convencerte a ti mismo de hacer las cosas. Eventualmente encuentras la disciplina para hacerlo. Pero no es algo que sucede así como así. Es como que debes primero aceptar que tienes un problema y luego entendiendo cuál es tu problema encontrarle alguna solución práctica.
En otra publicación ya les conté de una app (Habitica) que me está ayudando con esto. Es una tontera pero me resulta. Veo que cuando no hago que tengo planificado le quito unos puntos de vida a mi avatar y ¡pum! encuentro la forma de hacer cosas. A veces es eso. Un pequeño cambio, algo que marque diferencia y que te permita llevar el registro de lo que debes hacer.
Si algo aprendí en esta búsqueda infructuosa de cómo dejar de aplazar cosas que debía hacer y cómo encontrar paz sabiendo que estaba haciendo cosas (ojalá lo suficiente) es que es una gran pérdida de tiempo el buscar la técnica perfecta. Es un agujero sin fin. Cualquier forma que encuentres para motivarte, cualquier cosa que te dé paz mental para seguir ejecutando tus actividades ya marcará una diferencia importante en qué tan productivo puedes llegar a ser. Es muy probable que ninguno de los tutoriales que te encuentres en internet te funcione, pero si logras detectar algo que te quite demasiado tiempo, déjalo, si encuentras un método que te funcione, úsalo. Si el método deja de ser útil, déjalo igual sin pena. Ningún método es más importante que la tarea en sí, hacer las cosas es la respuesta.
Espero que a alguien le sirva esto, y que les ahorre algunos minutos u horas de búsqueda. Tal vez no sea lo que esperaban de este post, pero eso es lo que he podido concluir luego de haber echado mucho, demasiado, tiempo a la basura.










