Trabajo como loco

Como parte de mi proyecto de ir sacando apuntes de libros y contenidos que me parecen buenos empecé a leer «It doesn’t have to be crazy at work» y estaba pensando en lo común que es escuchar que la gente está trabajando como loca. Luego me topé con esta caricatura de Work Chronicles y dije – ya, tengo que hablar sobre eso. (A propósito, Work Chronicles es un webcomic donde presentan situaciones relacionadas al trabajo como esta, es super divertido y les recomiendo un montón que lo sigan).

En serio, visiten Work Chronicles es buenísimo

Y efectivamente ante una persona que está alardeando que dedica muchísimas horas al trabajo la pregunta es «Pero ¿por qué?» (o ¿para qué?). Tenemos esta cultura donde se valora mucho el trabajo duro. Creo que eso está bien, se debe valorar el esfuerzo de la gente. Se debe incentivar a que las personas cumplan con sus objetivos y se esfuercen por lograrlos. El problema es que ese montón de ideas positivas sobre el trabajo duro han terminado tergiversándose y viciándose.

Una persona termina trabajando más de ocho horas al día, su trabajo en lugar de ser más productivo es lo contrario, termina sus tareas pero sacrifica todo el resto de cosas, la gente lo mira, unos lo admiran, otros lo compadecen. Qué gran trabajador dicen los primeros, qué ineficiente dicen los otros. El dedicar tantas horas al trabajo necesariamente implica que se están descuidando el resto de aspectos: la familia, los hobbies, el entretenimiento, el descanso. Ninguna persona puede dar buenos resultados ni crecer de forma integral si no tiene una vida equilibrada.

Una gerente trabaja sin descanso, no importa, fines de semana, horarios nocturnos, lo que sea para demostrar su compromiso, su nivel de profesionalismo, poco a poco empieza a exigir lo mismo de la gente que trabaja con ella, en su equipo de trabajo es mal visto que alguien tenga un horario convencional, que alguien no vea lo crítico de todo lo que están haciendo y que no se quede más horas cada día para concluirlo. Si ellos no logran cumplir ¿qué va a pasar? Todos deben tener esa presión de que van tarde, todos deben trabajar sin parar. Esto es algo insostenible en el tiempo.

Una persona siempre trabaja como loca, siempre está disponible y dispuesta a afrontar los retos, cada vez que le asignan algo lo acepta, no sabe el significado de la palabra «NO», con ella pueden contar todos, su trabajo lo deberían estar haciendo 2 personas, pero no, no importa, es una persona que vale por dos, por tres. Crea una falsa idea de que el número de personas que está en el área es suficiente y obviamente pueden con más. Termina explotando, termina quemándose, normalmente igual la compañía no lo ascenderá, es clave que esté en esa posición porque sino deberían contratar a los dos que lo van a cubrir. Nuevamente insostenible.

Un presidente dice en una entrevista que invita al pueblo a trabajar más duro, el mismo número de horas que están trabajando ellos y que así no les faltará un plato de comida y todo va a mejorar. Esta es una adición que acabo de hacer porque ayer el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se mandó esta perla, al final está asociado a lo mismo, se disfrazan cosas negativas con la etiqueta de trabajo duro.

Las situaciones descritas en los párrafos anteriores son super comunes, todas muestran una porción de lo malo que se puede crear, del discurso negativo que se puede armar, alrededor de algo loable como trabajar duro. Trabajar más de 40 horas a la semana no debe ser bien visto y no debe ser la norma sino la excepción. Si una persona del equipo no para de trabajar, es necesario evaluar si esa persona realmente está rindiendo, si su carga es demasiada y necesita más ayuda, si lo que hace durante el horario regular realmente es productivo. Si una persona está instando a los demás a trabajar más de lo que deben, es necesario comprender por qué y redefinir las cosas. Trabajar como loco no debe (y más aún, no puede) ser la norma.

Y es que no se trata solo de trabajar duro, realmente lo que debemos buscar es trabajar mejor. Mejor ¿para qué? (o ¿para quién?). Siempre, desde mi punto de vista, debe ser trabajar mejor para las personas. Trabajar mejor para que puedan cumplir sus horarios de trabajo y salir, porque meter más horas en el trabajo no implica que vas a tener más o mejores resultados, menos en el largo plazo. Un constante estar trabajando como loco solo tiene consecuencias negativas al final. Un trabajo más disciplinado, realista, calmado (pero no despreocupado, negligente ni falaz) es lo que sí se puede sostener en el tiempo y dará resultados consistentes y dará tranquilidad a la persona.

Una persona tranquila y que cumple con su trabajo y que tiene chance de desarrollar sus otros intereses es una persona más plena y por ende un mejor trabajador y alguien mejor para la empresa. La empresa tendrá mayor productividad si está llena en su mayoría de personas de este tipo. Que sin importar su nivel jerárquico ayuden a popularizar ese tipo de trabajo bien proporcionado y bien pensado. Que eso forme parte de la cultura de la empresa, un trabajo bondadoso, realista, motivante. Personas que sin duda estarán prestas a trabajar un poco más cuando sea necesario, pero no puede ser que la constante sea que es necesario trabajar más todos los días, eso denota y muestra claramente otro tipo de problema en la compañía y no va por el nivel de compromiso ni de profesionalismo de la gente.

Estas ideas un tanto aleatorias espero poder seguirlas ampliando en futuros posts. Creo que hay una mejor forma de trabajar. No digo que la conozca o la viva plenamente, pero sí estoy seguro y enfocado en buscarla y en hablar sobre ella, que todos tengamos mejor vida laboral debe ser una preocupación básica de todas las compañías y empresarios.

Cuando pienso en este tipo de cosas pienso que tal vez estoy siendo demasiado idealista, que plantear una forma de trabajar más tranquila es utópico, pero realmente pienso que es algo por lo que debemos luchar. Es importante luchar por el bienestar.

Apuntes de Async Work

Hace unos días me topé con esta clase en línea de Trabajo Asíncrono (el título dice que es una masterclass pero el término masterclass me terminó cayendo mal por sobreutilización durante la pandemia) creada por Remote (la empresa). Es como un super resumen en video de los conceptos que ya les compartí en mis apuntes de Remote (el libro). Mi apunte principal y que resume tanto la masterclass(ya qué) como el libro es:

El trabajo remoto es asíncrono o no es, querer recrear la misma dinámica que existía en la oficina, estando todos dispersos, no funciona.

Yo

Les recomiendo que tomen la clase, les toma máximo una hora y la pueden ver en cualquier momento, al final hay un cuestionario y hasta te dan una insignia por haber completado la clase. De todas formas si quieren solamente el resumen del resumen del resumen aquí les dejo los apuntes que saqué.

  • Trabajar remotamente necesita de trabajar de forma asíncrona. Es por una cuestión de libertad y de organización del tiempo, si se forza a alguien a trabajar en cierta manera o en cierto horario se está truncando el potencial del trabajo remoto. Se trata también de trabajar de forma transparente, la gente debe cumplir con su parte, la gente puede trabajar en el horario que quiera pero con conciencia del impacto que su trabajo puede tener con los otros. Encontrar ese equilibrio es complicado pero merece el esfuerzo.
  • El trabajo remoto y por ende el trabajo asíncrono requiere de mucha comunicación. El término usado en la clase es sobrecomunicar (¿existe esa palabra?) de forma que la gente sepa lo que estás haciendo. La herramienta más usada en definitiva es el chat, pero para lograr esa sobrecomunicación es preferible el uso de canales públicos, chats grupales que permitan ir comentando avances y que permitan a personas que no están inicialmente involucradas entrar en la conversación cuando sea necesario. Mientras menos comunicación directa exista es mejor para crear una sensación de que todos están en la misma línea.
  • El trabajo asíncrono se apoya mucho en la documentación, el objetivo debe ser tener una sola fuente de información donde todos puedan colaborar. Si no es una sola fuente puede igual todas las fuentes existentes deben ser colaborativas para que la gente relacionada con ese trabajo tenga acceso. Pero lo mejor es tener una sola fuente de información, el sitio donde todos pueden entrar a revisar los documentos y los productos de trabajo, documentos, diseño, código, lo que fuera.
  • En cuanto a reuniones es mejor si se tiene la menor cantidad posible. Si ya tienes algo documentado en tu fuente de información no necesitas crear reuniones para informar sobre eso. Se puede crear otro formato como videos o podcasts para transmitir el mensaje sin tener que reunir a todo el mundo. Si no vas a ser un contribuyente activo de la reunión se puede usar opciones como ver grabaciones o ver el resumen de la reunión y estar al tanto de lo que sucedió. El tener muchas reuniones afecta tu habilidad de planificar tu tiempo y te quita la libertad del trabajo remoto. Es mejor evitar las reuniones recurrentes. Si no hay opción se debe definir una agenda de la reunión y respetarla. Tener reuniones de 25 minutos es suficiente en la mayoría de los casos. Graba las reuniones y usa aplicaciones para transcribir y resumir las reuniones. Prender la cámara siempre que se pueda ayuda a que mejore la interacción y por supuesto al ser una reunión remota tener buena conexión, buen audio y buen video es fundamental.
  • Como tips de productividad remota comentan evitar el micromanaging. Estar claro en qué actividad se va a ejecutar ese día, se debe definir el foco del día, debe ser algo importante pero no pensar en algo que tome todo el día (8 horas, porque 8 horas es lo máximo que se debería trabajar de forma regular) porque eso es irreal, el día está lleno de cosas imprevistas y circunstancias, si algo tomará más de 4 horas es necesario planearlo para varios días. Crear un itinerario del día asegurando que no se vaya a trabajar fuera de ese tiempo, planear los horarios de almuerzo y de actividades diarias, no todo el tiempo se puede estar trabajando, no se debe dejar que el trabajo se tome todo tu día y tu vida, definir el horario en el que se va a dejar de trabajar. Eventualmente podrás trabajar en las noches pero debe ser una decisión específica y debería compensarse con tiempo libre en otros días. Usar la menor cantidad de herramientas posible, tener un espacio de trabajo en casa con una buena silla y un lugar que pueda quedar aislado, con buena acústica.
  • Crear cultura organizacional en trabajo remoto debe ser intencional, cuando estás en el mismo espacio físico solo sucede, entonces hay que ser concientes del reto que es crear la cultura en un entorno remoto y asíncrono. Es necesario lograr que la gente cree conexiones y eso se logra creando un ambiente donde la gente se sienta segura de expresar sus ideas, la gente empezará a conversar y a crear cultura. Crear espacios donde la gente pueda estar junta y fomentarlo, se puede incluso destinar un presupuesto dedicado a las actividades que crean cercanía. Si hay muchas zonas horarias crear bloques de tiempo donde los tiempos de trabajo de la gente se unan. Tener reuniones periódicas de uno a uno con la gente puede ayudar a estar más al tanto de sus actividades y cómo van en su balance trabajo – vida y puede ayudar a que la gente no se sienta aislada. Los jefes deben dar el ejemplo de que tomarse un tiempo libre está bien, de esa forma la gente sabe que tomarse un tiempo libre está bien y no se sienten mal cuando se da porque es obvio que se da.

No puedo decir que odie LinkedIn, pero

LinkedIn me cae mal. Pero no te puede caer mal una red social, lo que me cae mal es el uso que se le da, porque ni siquiera puedo decir que me cae mal la gente que la usa, yo la uso, pero sí me cae mal el tipo de publicación que es muy común en esa red social, demasiado positivo y optimista.

Pero el hecho de que me guste o no me guste es irrelevante. LinkedIn es una herramienta poderosísima y cada vez se está volviendo más notoria para el mercado laboral. Me topé con esta encuesta de Pew Research Center que muestra que, en Estados Unidos, el uso de LinkedIn está por sobre WhatsApp, Snapchat y Twitter, muy cerca de TikTok y Pinterest.

La gente está pasando tiempo ahí, viendo las publicaciones de colegas, amigos y empresas. Las empresas se fijan cada vez más en el perfil de la gente en LinkedIn y lo usan como referencia para la búsqueda de talento y para contratar. A mí me han llegado algunas referencias y me han contactado reclutadores en esa red social. Su utilidad es indiscutible.

Pero justo por su presencia tan notoria, y que creo que tiene tendencia a crecer, creo que es necesario reflexionar un poco sobre las publicaciones que vemos y que hacemos ahí. Hay esta tendencia de sobreexposición (¿esa palabra existe?) ya sea real o ficticia de las cosas que se han hecho profesionalmente. Creo que este par de memes resumen mejor este punto.

Es necesario encontrar un equilibrio, poder contar lo realmente importante de nuestra vida profesional. Poder lograr contarlo con nuestra voz y no tratando de «sonar profesional». Alguna vez a mis amigos les decía medio en serio / medio en broma que en LinkedIn se ven más poses que en Instagram, y es que creo que ese es un problema que tiene esta red social. Ese tratar de sobrevender (¿esa palabra existe?) lo que uno ha hecho que de alguna forma es seguir la forma cómo la mayoría de gente va anunciando sus logros y crea la necesidad de que todos vayan haciendo lo mismo, muchos por buena onda, por compartir lo bueno, muchos por simplemente seguir la corriente y tratar de no quedar atrás de sus pares. Como en toda red social ahí también he encontrado a gente deplorable que se muestra como excelente, pero bueno al final es lo que todos hacemos en nuestras redes sociales, compartir esa parte de nosotros que creemos que es buena y ocultar lo malo.

LinkedIn está aquí y no se va a ir y aunque no me agrade se ha vuelto necesario tener presencia ahí. Lo que yo he hecho últimamente es darle un poco de mantenimiento, dejar de seguir a personas, borrar como contacto a gente desconocida que había aceptado o contactado porque sí, filtrar lo que se muestra en el feed, desactivar absolutamente todos los tipos de notificaciones que existen (que son un montón), eso ha ayudado a que cuando ingreso de vez en cuando sea más llevadero.

Finalmente, creo que mi desagrado hacia una red social donde la gente comparte contenido motivacional y se muestra optimista y positiva hacia sus logros profesionales y el trabajo que hace dice más de mí que de ese sitio (yo soy más de Twitter y el relajillo que se arma ahí). Es chistoso porque justo la red social que puedo decir que es la que menos me gusta sea justo en la que los contenidos de mi blog tienen mejor acogida. Tal vez sin querer yo también estoy en esa onda demasiado positiva/optimista (ojalá que no).

Ser despedido/rechazado o la jerga neutra de recursos humanos

despedido

Estaba haciendo memoria y solamente he sido despedido una vez, la vez que de hecho ya conté por acá. Ayer me topé con el video que les comparto al final de la publicación, es sobre esta chica que filmó la reunión virtual en la que estaba siendo despedida. Me pareció bueno también el análisis que hace quien publicó el video.

Quiero centrarme más en lo genérico de las razones que le dan a la persona que está siendo despedida, me parece un buen ejemplo de la jerga neutra que manejan las áreas de recursos humanos, que realmente es algo que no entiendo muy bien. No entiendo por qué no dan mensajes con un lenguaje más directo.

Aunque realidad sí entiendo la intención, no querer lastimar a la persona al dar malas noticias, no querer que la situación sea más incómoda de lo que ya es, pero creo que. termina siendo peor.

A mí en la única vez que me despidieron (todas las demás renuncié) no tuvieron que darme mayor explicación, la situación era tan engorrosa que simplemente las palabras sobraban, pero lo que sí me ha pasado es ser rechazado en procesos de selección con el mismo resultado, un mensaje genérico y sobreoptimista, edulcorado, que me dejó más que nada incertidumbre, ¿qué fue lo que falló? ¿Por qué si soy un profesional maravilloso e inspirador (así me dijeron una vez) no fui seleccionado? ¿ Qué está mal con mi perfil? ¿En qué debería enfocarme para mejorar?

Sin duda el lenguaje directo y el mensaje sincero (no bullshit) serán lo mejor en estos casos, que la cosa quede clara, que el capítulo se cierre.

Mención especial para la imagen de portada de esta publicación, la generé desde Microsoft Edge hoy que me apareció ya activo Microsoft Copilot, le pedí una imagen de alguien siendo despedido y me entregó esa joya (jajaja) la gente de recursos humanos muy feliz dando la despedida, el tipo super feliz, la mano con el maletín en donde debería estar un pie, representa exactamente lo que dije, cuando se usa la jerga neutra de recursos humanos nada tiene sentido.

¿Cuál es tu aspiración salarial?

Estaba pensando sobre esta que debe ser una de las preguntas más incómodas que le puedes hacer a alguien y que te pueden hacer en una entrevista de trabajo. Y como estaba pensando en esto me apareció este video en YouTube mágicamente:

En el video dice mucho de lo que voy a comentar pero si les da pereza ver esos 9 minutotes o si igual quieren leer qué creo sobre esto pues aquí va.

Primero que nada, es una pregunta necesaria. Saber que la persona tiene una aspiración salarial afín al presupuesto que se tiene para esa posición en la empresa es necesario. Ayuda a que no estemos perdiendo el tiempo, si la empresa no puede llegar al número que la persona aspira pues no es una buena situación.

Ahora, por otro lado, esto se puede ir modelando y evitando si al publicar la posición ya se pone claramente cuál es el rango de salario que la empresa está dispuesta a pagar. Así la gente podría aplicar solo si ese número, ese rango, les suena atractivo, al mismo tiempo le permitiría a la empresa el poder conocer si con el rango de sueldo definido para la posición es posible conseguir el nivel de trabajador que está buscando o si solo logra llamar la atención de personas con menos habilidades y experiencia.

Es una pregunta para la cual debes estar preparado sin duda. Es mejor si ya conoces lo más posible sobre la empresa y también sobre el mercado laboral. Conversar con personas que estén en la misma industria o empresa ya te daría una idea muy clara de qué número es el que podrías decir. En el video, la sugerencia es que se use un rango y que al llegar a este punto en la entrevista se trate de posicionar también el discurso de por qué se cree que uno puede ganar ese salario. Sea como sea, es el típico momento que va a ser incómodo, es necesario ser lo más claro posible de lado y lado. Muchas veces, cuando das tus números, no recibes retroalimentación, te quedas sin saber si estás o no dentro de lo presupuestado, te quedas con la incertidumbre de que tal vez diste un número muy bajo (y eso también puede ser mal visto) o que tal vez diste un número demasiado alto y de cajón creas la duda de que si te contratan te vas a ir lo más pronto que puedas al encontrar algo mejor.

Se puede adornar la conversación de lado y lado con todo lo que se quiera, el por qué la empresa es bonita y qué beneficios se da a los trabajadores, el por qué uno cree que como persona y profesional puede hacer un buen trabajo en la compañía, al final vas a llegar a ese punto decisivo, ese número o ese rango va a definir el tono de las siguientes negociaciones y entrevistas y es necesario estar preparado lo mejor posible para ese momento.

Lo mío sí funciona

Muchas veces [más de las que me hubiera gustado (realmente demasiadas)] he estado en una situación en la que un grupo de gente técnica de diferentes áreas se junta para tratar de resolver un problema y la interacción es algo así:

P1: gracias a todos por asistir, por favor necesitamos su ayuda para resolver este problema con la aplicación.

P2: ya, bueno les confirmo que revisé mi parte y todo está bien.

P3: sí, lo mío también funciona.

P4: yo no encuentro ningún error, lo mío también funciona.

P5: lo mío sí funciona

P1: …

Es lamentable y desgastante estar en reuniones así. Si se ha convocado a todos los involucrados en la administración y operación de un sistema es porque hay algo que no está bien y debe ser resuelto. La posición en la que resulta que todos aseveran que todo está bien de su lado crea de entrada ya un bloqueo y dificulta la resolución.

Cuando se da ese tipo de escenario solo hay algo que es seguro, una de las personas que asegura que todo está bien de su lado está equivocada.

En esta semana estuve en una presentación donde un proveedor nos hablaba del concepto de observabilidad de un sistema. Me gustó esta frase que encontré en la página de IBM:

En general, la observabilidad es la medida que se utiliza para comprender el estado o la condición interna de un sistema complejo, basándose únicamente en el conocimiento de sus resultados. 

Tomado de IBM

Básicamente sacas información relevante de los componentes de los sistemas y presentas indicadores que tengan sentido para los usuarios de distintos niveles lo cual da visibilidad a todos de lo que está sucediendo en tiempo real. Esto es exactamente la antítesis del «lo mío sí funciona» permite a todos tener la misma visibilidad y por ende hace que todos direccionen los esfuerzos a donde es. No es cosa fácil pero llegar a tener ese nivel de visión incluso facilita el trabajo en equipo y así se hace real lo que todos pusieron en sus currículums «Habilidad y predisposición para trabajar en equipo». Esta idea aplica bien para sistemas pero también para toda área de la compañía, todos necesitamos entender lo que está pasando.

El llegar a una reunión con mente abierta y aceptando que uno puede estar equivocado y que la falla puede estar en tu dominio es necesario. De hecho es la única forma de resolver algo. La cultura de las compañías debe alentar esta actitud, el que la gente pueda tener la tranquilidad no tener la razón y de fallar sin que eso tenga repercusiones en su contra. La posición de «lo mío sí funciona» tiene también atrás ese componente de no querer quedar mal frente a tus pares (o peor frente a tus jefes) y defender lo indefendible y tratar de pasar la culpa a otro aunque esté claramente quién está mal, ya sea por simple orgullo o ya de plano por miedo a las represalias.

Por otro lado a veces el problema es inexistente y se convocó a una reunión con 20 personas de forma innecesaria porque efectivamente lo de todos estaba bien y era un problema de no saber cómo usar la aplicación (que también podría ser que la aplicación está mal hecha) pero ese ya es tema para otra publicación porque hablar de reuniones innecesarias da para decir mucho (y lo de la aplicación mal hecha también).

Un mejor balance trabajo-vida

No importa la modalidad de trabajo que se tenga, el contar con un balance adecuado entre trabajo y vida personal es muy importante, no solo para la salud, sino también para la misma productividad en el trabajo. Hace un par de días vi un video ya no tan reciente en la página de TED llamado 3 reglas para un mejor balance trabajo – vida (recomendado que le echen un ojo), donde se aborda esto y aunque fue publicado en septiembre de 2021 sigue siendo totalmente relevante. En estos dos años y pico estos comportamientos, que fueron muy notorios en las organizaciones por el trabajo remoto obligado forzado por la pandemia al que nos tuvimos que acoger, siguen siendo la realidad de muchos, no solo para los que trabajan remoto.

Es una cosa de cultura empresarial, empezar a desincentivar y a ver como negativo (porque sin duda lo es) el que la gente trabaje en horarios extendidos (en muchos casos sin remuneración extra). Es una cosa de cultura de cada país pero también ya de cada persona. Ese querer demostrar el compromiso, el profesionalismo, la capacidad, mostrando que uno está dispuesto a trabajar todo lo que sea necesario para que los resultados se logren.

Esto tiene costos, en el video dan el dato de que estudios muestran que este tipo de cultura y comportamiento provocan a la larga lo contrario, que la productividad de la gente decaiga.

Muchos estamos ya acostumbrados a dar atención a cosas de trabajo en cualquier horario y es algo que debemos aprender a controlar, esas microinterrupciones empiezan a pasarnos factura a nivel personal, estrés, ansiedad, no estar presentes en momentos con la familia. Es importante crear una cultura laboral que permita y dé seguridad a la gente de que no va a tener problema al definir cuáles son sus límites y horarios y que no se espere que todos respondan fuera de horario. Importante que la gente sepa que puede tomar sus vacaciones y que la gente respete que está fuera y no los contacte. Que cuando uno pone su estado como no disponible o fuera de la oficina es real, que no está disponible y que espera no ser interrumpido a no ser que sea algo que sea total y completamente crítico. Y se debe definir qué es lo crítico, pero no que quede a discreción de cada uno, debe ser muy claro, un lineamiento muy claro de la criticidad de cada situación.

El tratar de mostrar (aparentar) que se está trabajando mucho debe ser desincentivado, hay que ser realistas con los tiempos, definir tiempos adecuados para las tareas. Que la reputación de la gente no esté asociada al tiempo que destina al trabajo (incluso en detrimento de otros aspectos de su vida) sino en la calidad de los resultados que obtiene.

Trabajo remoto como medida de seguridad

Al momento de la redacción de este post, mi país, Ecuador, está pasando por una de las crisis más grandes a nivel de seguridad que se han vivido en la historia reciente. Los ataques de los grupos de delincuencia organizada han puesto en jaque a nuestro Estado. Mientras se desarrollan los eventos y el gobierno con sus instituciones y las fuerzas del orden ejecutan sus acciones (que espero puedan ser efectivas para retomar la calma y la paz) uno como persona se siente indefenso y con un nivel de incertidumbre elevado, ayer mientras leía un montón de noticias de todas las cosas malas que estaban pasando me imaginé qué tan mal me sentiría si no estuviera trabajando remotamente y tuviera que salir de la casa obligatoriamente al día siguiente, entré a Twitter y publiqué esto que fue lo primero que pensé:

y es también el título de esta publicación

En este punto las empresas ya deberían estar super listas para pasar a trabajo remoto a la gente que pueda… tal cual como cuando nos tocó en la pandemia, es igual. Vivimos en zozobra ante todos los hechos violentos que están sucediendo, en este caso ya no estamos viviendo la pandemia pero sí muchos de sus efectos económicos y sociales. Creo que la pandemia aceleró los efectos de muchos de los problemas del país que se venían produciendo lentamente, hoy vivimos todo eso… bueno, en realidad ese es otro tema y no quiero ponerme demasiado político aquí (para eso tengo mi cuenta de Twitter).

El punto es que esta situación se perfila como ideal para que el trabajo remoto vuelva a reactivarse en todas las compañías que puedan hacerlo. Ya debería ser una medida (casi que) automática en la que la gente ya no dude, si sientes que de alguna forma la gente va a estar vulnerable de inmediato la empresa entra en modo remoto obligatorio. Suena utópico pero quiero creer que de hecho hubo algún empresario que de inmediato comunicó a todos que no salgan de sus casas y que trabajen remotamente, que trabajen al menos con esa tranquilidad.

Muchas empresas, de una forma u otra, durante la pandemia ya habilitaron sus estrategias de trabajo remoto. La gente ya tiene experiencia para trabajar así, ya no va a ser igual que cuando se decretó el confinamiento del 2020 y para la mayoría fue sorpresivo. En este punto el trabajo remoto ya debe estar como una de las estrategias implantadas y listas para activarse siempre que sea necesario (de preferencia siempre, en realidad) ante situaciones de conmoción ya no debería dudarse, de inmediato nos vamos a trabajar remotamente.

El tener a menos gente en la calle al no tener que moverse obligatoriamente por cumplir con sus responsabilidades laborales nos dará menos tráfico, menos tiempo para los que les toque moverse necesariamente. Menos gente arriesgándose a salir, porque hay que aceptarlo, salir es correr un riesgo en esta situación.

Esta es una decisión que fácilmente podría ayudar a disminuir los impactos de todo esto, no sé por qué el Ministerio de Trabajo no se ha pronunciado al menos sugiriendo que quienes puedan adoptar el trabajo remoto lo hagan.

El hecho de poder quedarse en la casa, igual ser productivo, bajar al menos en una las fuentes de estrés y preocupación para las personas que puedan hacerlo.

El trabajo remoto es definitivamente una medida de seguridad que debería ser implementada en esta coyuntura.

Todos pueden hacer lo que yo hago

Creo que muchos (o al menos yo sí lo hago) tendemos a minimizar las cosas que hacemos. De hecho a veces uno de mis ejercicios mentales es tratar de describir mi trabajo de la forma más simple posible. Actualmente digo que mi trabajo es «reiniciar servidores» y aunque mi trabajo puede detallarse de una forma mucho más compleja y puede abarcar mucho más creo que en esas dos palabras está muy claro a qué me dedico.

Esta forma de pensar ha hecho que efectivamente piense que no hay nada de extraordinario en lo que yo hago y que realmente piense que puedo ser intercambiable en cualquier puesto de trabajo. Creo que es la realidad, es así tal cual. Por eso esa frase de «nadie es indispensable» no es más que la pura realidad.

Dicho esto, me acordé de una ocasión en la que en una de las compañías para las que trabajé en mis inicios pude conversar con la persona de recursos humanos luego de mi salida, me dijo que necesitaba que le ayude con referencias de alguien que yo sepa que puede trabajar como yo y yo le dije – Cualquiera, todos pueden hacer lo que yo hago – me dijo que no, que había pasado meses buscando alguien y que no lo lograban. Fue una conversación corta y realmente casual, pero ahora que lo recuerdo me causa entre gracia y gratitud. En esos momentos yo tendría unos 27 años y no puedo negar que escuchar algo como eso fue halagador.

Al final cualquier persona puede suplirte, cualquier persona puede llenar el mismo rol y cumplir las mismas funciones que tú, eso es un hecho. Pero todos tenemos nuestras particularidades, es algo que especialmente en las empresas pequeñas es muy notorio, si tienes un equipos de no más de 10 personas el cambio de una de ellas es notorio y te permite ver las grandes diferencias para bien y para mal que puedes tener dentro de la dinámica de la empresa. Es un tanto menos notorio en empresas de cientos o miles de personas, pero no lo duden, siempre queda la impronta de cada uno, esas sutiles diferencias son las que van marcando tu camino profesional.

Todos pueden hacer lo que yo hago, pero solamente yo puedo hacerlo a mi manera.

Así es el trabajo en TI

La empresa no puede trabajar sin sus servicios informáticos. Todo trabajo de mantenimiento (creación, actualización, movimiento, cambio, eliminación) debe suceder en un horario en el que no afecte a las operaciones, qué horario es ese depende de cada empresa, pero normalmente es un horario fuera de horario laboral, entre las 18h00 y 08h00 por ejemplo, o solo se puede realizar en cierto día del mes, o solo puede ser hecho en fin de semana… en realidad las situaciones son innumerables pero en muchísimas empresas eso implica que la gente que está a cargo de esto deba trabajar en horarios extendidos o especiales y logren lo que deben hacer dentro de los tiempos planificados. Estos tiempos, muy comúnmente, llamados ventanas de mantenimiento son acordados y la gente sabe que en ese momento se va a detener el sistema. En el mundo ideal uno logra hacer todo lo necesario dentro de la ventana de mantenimiento y listo. Así es el trabajo en TI.

Pero no vivimos en el mundo ideal, cuadrar una ventana de mantenimiento es una tarea compleja pues resulta que no solo involucra a personas internas de la compañía sino también a proveedores, las actividades a veces no resultan como se espera, los horarios pueden ser muy extremos lo que provoca trabajar con gente agotada y aumenta la posibilidad de cometer errores. Pero eventualmente te acostumbras, la gente comprende cómo funcionan las cosas, conseguir ventanas de mantenimiento es más fácil y todo empieza a funcionar pese a lo complicado. Así es el trabajo en TI.

Muchas veces esto ya se da por sentado, es como que ya se trata de algo inherente a los puestos de TI y por ende la gente ya sabe a lo que va, y muchos no piensan siquiera que pueda existir alguna alternativa, así es como es, esto puede provocar muchos inconvenientes laborales y personales. Así es el trabajo en TI.

Hoy existen muchas alternativas para tratar de mitigar esto. Iniciativas como DevOps, CI / CD, automatización de tareas, infraestructura como código, cambios a nivel de arquitectura de los sistemas, son ejemplos de cómo se puede empezar a hacer que el trabajo de TI no implique que las personas tomen horarios extremos o sacrifiquen su tiempo personal y de esparcimiento por cumplir con las actividades que deben ser hechas. En próximas publicaciones voy a seguir compartiendo ideas y explicaciones sobre este tipo de iniciativas. Yo, en lo personal, soy partidario de que cualquier actividad de trabajo se debe hacer dentro del horario laboral y por eso para mí es super importante apostar por la automatización y por cualquier iniciativa que permita reducir o de plano eliminar las ventanas de mantenimiento permitiendo que los cambios se puedan hacer en cualquier horario en cualquier día de forma coordinada, creo que es lo mejor para la empresa y obviamente también lo mejor para las personas. Así debería ser el trabajo en TI.