Foro Virtual: No pierdas el control de tus datos

Estamos con mi empresa GO4IT con la iniciativa de crear contenidos para YouTube hablando de nuestros productos y servicios pero también con algunas otras ideas como juntarnos con amigos y personas de la industria tecnológica y hablar sobre temas varios y la situación actual… pero todo se irá creando con tiempo.

Arrancamos con un evento que hicimos el 29 de septiembre en el cual nos fue bien. Tuvimos buena acogida y buenos comentarios, se convirtió en el primer video en el que aparezco yo para el canal de GO4IT y ya pues, de una pensé, debe ir directo a la sección de Colaboraciones de mi blog. Les comparto la grabación de ese evento donde hablamos sobre IBM Guardium, una solución para clasificar, monitorear y proteger la información de bases de datos y servidores de archivos.

Espero poder seguir subiendo más contenidos de ese tipo y de ley los compartiré por acá.

Stevenage FC: el desconocido más conocido

Esta entrada fue publicada originalmente en colaboración con Colores Sports, como parte de mi columna La Pelota Cuadrada.

En uno de mis múltiples divagues por Internet me topé con un video donde hablaban del Stevenage FC. Un club de fútbol de la cuarta división inglesa que se volvió viral gracias a una colaboración con Burger King, utilizando como medios: los videojuegos y las redes sociales.

El proceso fue el siguiente: La cadena de comida rápida ‘gringa’ se convirtió en el patrocinador del Stevenage FC. Luego obtuvo su logo en el FIFA 20 y finalmente desafió a los jugadores del videojuego a utilizar al equipo inglés en el ‘modo carrera’ (para los no conocedores, el modo carrera permite crear un club a tu manera y llevarlo a lo más alto de las competencias).

Con esta ‘movida’ dieron un golpe maestro. El equipo aumentó su popularidad, no solo en línea sino también en la vida real, logrando hacer merchandising y publicidad como nunca antes; por su parte, Burger King logró que su marca esté presente de manera contundente en la mente de la gente que se unió al reto, lograron millones de impresiones en redes sociales y un nivel de notoriedad e interacción tal, que solo se puede lograr con una campaña creativa que combina múltiples canales y una buena idea.  La campaña fue laureada con premios de marketing para las agencias involucradas e incluso empresas de delivery como Rappi se sumaron al equipo para potenciar la campaña y hacer las entregas de los combos de comida, que fueron los premios para los que participaron en el reto.

Esta campaña de marketing me impresionó mucho por el nivel de interacciones que generó a partir del auspicio de un equipo, que no es necesariamente el más popular, pero que, por ser parte de la Liga Inglesa, aparece en FIFA 20 y esto le está dando frutos. El equipo multiplicó su popularidad en línea y proclamó, inclusive, que se convirtió en el equipo más popular del mundo (virtual).

El nivel de interacción entre el deporte, el marketing, redes sociales y video juegos me ‘voló’ la cabeza. Su auspiciante lo hizo con una estrategia en mente: auspiciar a un equipo de la cuarta división de Inglaterra que solo cuesta una pequeña fracción de lo que hubiese costado auspiciar a un equipo en posiciones estelares.

Burguer King, logró que su marca tenga mucha acogida e interacción directa con la gente. El Stevenage FC ganó muchos hinchas. Ambos lograron exposición de su marca y promocionar sus productos en la vida real; en definitiva, una amplificación ‘brutal’ para todos.

La relación actual entre deporte y la tecnología, la de las marcas y las iniciativas multidisciplinarias, son oportunidades enormes que pueden aprovechar los equipos y deportistas y de esta forma puedan ampliar su influencia y encontrar nuevas formas de promocionarse.  En definitiva, Burguer King y Stevenage FC, jugaron bien con ‘la pelota cuadrada’.

La pelota cuadrada

Hace poco me invitaron a colaborar como columnista en un nuevo portal deportivo, Colores Sports. Les gustó mi idea de escribir desde mi perspectiva de persona que poco o nada hace de deportes, pero que igual disfruta verlos. Así que iré compartiendo mis publicaciones de ese sitio por acá y de paso estoy creando una nueva sección en el blog llamada Colaboraciones, donde se incluirán todas las publicaciones que haga en otras páginas. Espero que eventualmente pueda tener también lo contrario y pueda contar con publicaciones también de invitados acá a mi blog.

Esta publicación se hizo originalmente el 22 de septiembre de 2020 en mi columna La Pelota Cuadrada, en Colores Sports.

Nunca fui bueno para los deportes. Pero siempre han estado ahí, acompañándome.

 Aunque tengo muchos recuerdos ‘turros’ (era el último al que elegían para formar el equipo de fútbol) realmente mi relación con los deportes siempre ha sido, más bien, entrañable. Tengo muchos más recuerdos que me evocan nostalgia y cosas bonitas. Recuerdo lo emocionante que fue ver el mundial del ’94, ver la final del tercer campeonato de Michael Jordan, ver correr a Senna, ver ganar a Jefferson Pérez, ver clasificar a Ecuador a los mundiales.

Con el tiempo fui entendiendo que mi falta de talento deportivo no tenía relación con mi gusto por los deportes. Llegué a disfrutar de jugar mal porque, aunque mis panas se “morían” de coraje por mis desaciertos para controlar el balón, yo estaba en un punto en el que no me importaba realmente y podía gozarlo.

Alrededor del deporte se crea una mística y una comunidad que es muy envolvente. Por citar un ejemplo, esa cerveza después del partido que a los hinchas les ayuda a festejar más o lamentarse menos pero que si se llega al exceso, puede traer problemas; ese enfrentamiento entre hinchadas que puede ser un intercambio ingenioso de ‘jodas’ pero que también pueden convertirse en una pelea, en fin… Los deportistas pueden ser héroes, pero también pueden ser villanos, dependiendo del resultado, del gusto y hasta del ánimo del hincha.

También hay incidencias positivas y negativas en la tecnología aplicada al deporte. Con el tiempo y por mi profesión (Soy ingeniero en sistemas en ejercicio), he llegado a interesarme en aquello; en su incidencia en las reglas del juego, en cómo afectan el desenvolvimiento de los equipos y cómo pueden impactar a los resultados. Dejando cada vez menos espacio al azar y a esa incertidumbre que es parte también del encanto.

En esta columna escribiré sobro todo esto y además compartiré mis recuerdos, mis criterios algo ‘desinformados’ y, por supuesto análisis e investigación sobre las tecnologías que se aplican en las diferentes disciplinas deportivas.

Hoy por hoy, soy un tipo que poco o nada de deporte practica, pero que no por eso deja de disfrutarlo al igual que tú y que por este medio va a procurar escribir y describir su experiencia como profesional, espectador y quien sabe, en ocasiones, hasta como “aprendiz” de jugador.

Políticas de servicio al cliente pensando en el cliente

Esta entrada fue publicada originalmente en el blog de mi empresa GO4IT, les dejo aquí el link a la publicación original y a la web por si quieren darse una vuelta por allá.

Nos hemos dado cuenta de que una de las cosas que nos diferencia con otras empresas que hacen lo mismo que nosotros, es nuestro servicio al cliente. Pero no nos dimos cuenta sino hasta ya entrados algunos años en el negocio que era algo que suponía un factor diferenciador, y no porque no supiéramos que el servicio al cliente es importante, algo apenas lógico y evidente, sino porque para nosotros era tan normal tratar bien a las personas con las que interactuábamos que no pensamos que eso era algo atípico.

Cuando empezamos a escuchar los comentarios de la gente, empezamos a notar un patrón. Muchos de nuestros clientes nos decían cosas como “Chuta, con ustedes sí se puede conversar”, “Lo que pasa es que tenemos otros proveedores que cuando les pedimos que cambiemos algo nos dicen que no de una”, “este otro proveedor nos dijo que nos iban a ayudar con eso pero ya no responden”. La gente nos empezaba a contar sus historias de terror con otros proveedores, que manejaban políticas abusivas y que ponían en desventaja a los clientes, siempre buscando la forma de ganarse la plata a vaca, en algunos casos inclusive sin hacer el trabajo.

Llamaba la atención que la gente se asombraba por nuestra forma de contabilizar el tiempo de soporte. Nuestros servicios normalmente los contabilizamos por horas de soporte técnico, y desde un inicio nuestra política fue contar las horas de trabajo efectivo. Vamos, por más especialista o conocedor de un tema o herramienta específica no se puede saber todo, si parte de mi atención de ese momento es entrar a Google a buscar posibles soluciones, no voy a facturar las horas de investigación, esos ya son gajes del oficio. Nuestros clientes nos decían “lo que pasa es que con los otros proveedores siempre nos cobran desde el minuto que el técnico pisa nuestra oficina” en otros casos con empresas más corporativas y rígidas inclusive les cobraban las horas de soporte desde que el técnico iniciaba su viaje hacia el cliente. Nosotros desde un inicio hemos cobrado solamente las horas de trabajo real, inclusive si hay procesos que toman muchas horas y uno no tiene que hacer nada, por ejemplo, cuando se hace una migración, una copia de archivos, procesos de instalación que demoren algunas horas, no les puedo cobrar por cosas que está haciendo la máquina sin mi intervención, cobrar por estar sentado ahí viendo cómo avanza la barra de estado del proceso de instalación.

En lo relacionado a horas efectivas también hay algo que hacemos desde el inicio, que en su momento causó asombro para algunos clientes. Normalmente para cualquier trabajo se hacía una estimación de tiempo, “Calculo que este trabajo se va a hacer en 6 horas”, listo, el cliente aprobaba las 6 horas y, por esas cosas de la vida, el trabajo se ejecutaba en 8 horas o más. Muchos clientes se estresaban pensando que tal vez se iba a crear un conflicto, “me van a querer facturar todas las horas que trabajaron”, y claro que no. Si yo estimo 6 horas y me demoro más es mi error, debo ser mejor para estimar. Se facturan las 6 horas. Y si me demoro menos, solo facturamos horas efectivas. Si el trabajo demora menos solamente se facturan las horas que se hayan ocupado, al final igual nuestra estimación estuvo mal, sobredimensionando el tiempo. Esto nos obliga a siempre tratar de mejorar nuestras estimaciones y al cliente le parece un detallazo que solo se le facture las horas efectivas y nada adicional a la estimación original.

Como dije al inicio de este texto, no creemos que estas cosas sean sobrenaturales, super especiales, pero los niveles de servicio que ofrecen muchas empresas son paupérrimos, es lo que nos dicen los clientes, y con nuestras sencillas políticas pensadas en la mejor situación para el cliente hemos logrado de a poco ir ganando la confianza de la gente. Algunos colegas nos han tachado de bobos e ilusos, “ya te hubieras ganado esa plata por estar ahí sentadito”, pero no va con nosotros ser abusivos, deshonestos.

Al final, siendo una empresa de servicios y soporte técnico, la entrega de ese servicio es nuestra razón de ser. Ponemos foco en esa atención y en la relación con los clientes, y aunque estemos tratando con tecnología y herramientas de software esta termina siendo una interacción entre personas que debe ser bien llevada. Pero esa es una interacción delicada que para nosotros también tiene sus reglas bien marcadas, pero de esto espero poder hablar en otra ocasión.

Para cerrar creo que nuestra política de atención al cliente se podría resumir en una frase: Siempre buscamos ayudar a nuestros clientes.